26
May 15

¿A qué vienen esas caras largas en Podemos?

Este domingo volví a vivir un día electoral de apoderada en un colegio por Podemos, aunque poco tuvo que ver con lo vivido en las europeas.

Para empezar no estuve sola. De tener que estar pendiente de cuatro colegios a la vez, pasé de estar en uno junto a otros dos compañeros, buen indicativo de cómo ha crecido el apoyo a Podemos.

Tampoco éramos ya los apestados. En las europeas pocos apoderados e interventores de otras formaciones tenían siquiera a bien saludarte, mientras que este domingo éramos la chica popular del colegio.

acreditacion

Y sobre todo, el apoyo de la gente, aunque importante en las europeas, ahora te impregnaba a cada paso que dabas: Los policías y los funcionarios eran atentos y te susurraban apoyos. Los votantes te buscaban con la mirada y sonreían al ver a alguien de Podemos allí presente, pendiente de que todo saliera bien. Los presidentes y vocales respondían cualquier duda o queja con la tranquilidad de no estar siendo manipulados.

La gente cogía su papeleta de Podemos orgullosa y la metía en su sobre con una sonrisa. Llevaban a sus hijos y les daban la oportunidad de participar de esta fiesta democrática introduciendo las papeletas de sus padres. Para mi esta estampa es la más bonita de unas elecciones, ver progenitores contagiar a sus pequeños del interés que todo ciudadano debe sentir hacia la democracia. Me veía yo de pequeña con mi madre, ilusionada por meter aquellos sobres en un acto tan solemne, y no pude dejar de imaginarme a aquellos niños 20 años después con una acreditación al cuello.

También hubo mucha confusión. Mucha gente se acercaba y me preguntaba cuál era nuestra papeleta para las municipales y resultaba difícil explicar que no nos presentábamos en ningún caso, situación más dificultosa aun cuando te encuentras en un municipio que tampoco ha encontrado candidaturas de unidad popular con garantías a las que apoyar. Por desgracia esta confusión ha aupado a algunas personas de dudosa moral a más de una concejalía, vendiéndose como marca de Podemos que no representan.

También había dudas con la candidatura autonómica: muchas personas preguntaban por Manuela Carmena, creyendo que se presentaba a presidenta autonómica. “Manuela se presenta a la alcaldía de Madrid. ¡Ojala tuviéramos aquí una Carmena!” les decía, y luego les explicaba quién era el número uno para la Comunidad de Madrid, José Manuel López, quienes muchos aún siguen sin conocer. Tengo la sensación de que si hubiéramos puesta una persona con más tirón y cercana a la gente de la calle, Cifuentes también habría salido con la misma cara mustia que Esperanza Aguirre al termino de los escrutinios.

Salí del colegio a las dos de la mañana, como muchos de los miles de apoderados que ayer estuvieron en los colegios de toda España. Ya habían acabado celebraciones y comparecencias de las diferentes fuerzas políticas, y aunque el cansancio podía con cada fibra muscular, no pude evitar ponerme los discursos de Carmena, Colau y Podemos CAM antes de irme a la cama. No importaba que el reloj sonara a las 6, porque la ilusión y alegría eran demasiado grandes para no querer ser partícipe de las palabras de triunfo por el cambio.

alcaldesas

Fue emocionante oír a Carmena hablando de ilusionar a aquellos que no la votaron, un discurso de concordia y ánimo de trabajo por y para todos que hacía mucho tiempo no se oía. Esperanzadoras también fueron las palabras de una Ada Colau que por fin llamaba a la unión entre las gentes de toda España y el exterminio de cualquier tipo de confrontación entre madrileños y catalanes. Es muy agradable por fin tener dos gobiernos en las grandes ciudades de España que llaman a la colaboración y no a la separación entre sus gentes. Que ambas sean mujeres muy capaces es también un gran paso social, ya que con su labor y capacidad equipararán la figura de la mujer en el imaginario de muchas cabezas en España.

Otro tema fue el discurso de Jose Manuel López y la candidatura a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Aquello más que una celebración parecería un velatorio.

A los integrantes de Podemos nos ha podido la ilusión desmedida y ese era el motivo de tantas caras largas entre la candidatura de Podemos a la Comunidad de Madrid. Como justo comentaba arriba, hemos hecho algunas cosas que eran muy mejorables, pero tampoco podemos hundirnos por no haber ganado, porque esa no es la intención de Podemos.

Podemos se creó con la idea de acabar con el bipartidismo, acabar con la casta. En estas elecciones lo hemos conseguido y ni PP ni PSOE tienen mayoría suficiente en ninguna autonomía para seguir tratando la administración pública como su cortijo personal.

Ayer las caras de los apoderados del PP y el PSOE lo decían todo: Rostros fruncidos, miradas preocupadas, carácter irascible...están muy preocupados y eso es sinónimo de que nuestros resultados son una victoria.

Ahora sólo nos queda hace lo más difícil, una labor de responsabilidad desde los asientos de la asamblea autonómica y las concejalías para aflorar las cuentas de las administraciones, controlar las medidas de austericidio y apoyar la ampliación de los derechos sociales.

Así, poco a poco, con el trabajo como aval la gente dejará de tener miedo a votar al cambio, porque ya serán conscientes de que ni somos bolivarianos, ni vamos a romper España, ni es verdad que otro sistema no sea factible.

¡Sí se puede!

Artículo publicado en El Boletin:

¿A qué vienen esas caras largas en Podemos?

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11
May 15

Salvados Iñaki Rekarte: Una reconciliación televisada

Pocas veces uno puede asistir a un acto de reconciliación nacional televisado, un momento en el que las lágrimas brotan ante las experiencias de personas con las que jamás podrías imaginar empatizar. Porque eso fue el Salvados de ayer, un acto de reconciliación entre dos pueblos.

Muchos hoy hablan de Viajando con Chester y las entrevistas a Pablo Iglesias y Albert Rivera. De si Pepa Bueno atacó más a pepito o menganito, y tengo la sensación (quizás equivocada dado mi entorno) de que pocos eligieron ayer ver Salvados.

Seguramente yo también hubiera escogido ver Chester, como la semana pasada hice con la entrevista a Pedro Duque, pero este mismo fin de semana vi el Salvados de Lucio Urtubia y ese final resumen de la entrevista a Iñaki Rekarte me dejó muy claro que este programa tenía una trascendencia nacional que jamás sería comparable con un acto de campaña y marketing.

Durante una hora muchos españoles vieron hablar de tú a tú a un terrorista, a un asesino, pero también vieron a una persona normal con un pasado terrible. Alguien lleno de odio pero que ni siquiera sabía qué odiaba. Un joven que arruinó su vida por unos ideales y que mientras pagaba por su crimen aprendió a empatizar a través de los libros y del conocer al diferente. ¿Quién le diría a un histórico etarra como Iñaki Rekarte que se casaría con una gaditana y tendría un hijo andaluz?

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También se puso en perspectiva la situación en Euskadi y como la tortura a los etarras y su entorno era moneda habitual. Como bien destacó Iñaki muchos se alegrarán y los entiende, pero hay que destacar que cuando un estado de derecho vulnera los derechos humanos lo único que consigues es seguir dando razones a ese colectivo para odiarte.

Ayer muchos españoles se pusieron en la piel de un etarra y pensaron “podría haber sido yo”, “le entiendo”, “le perdono” o “lo siento”, los mismos pensamientos que pasaron por Iñaki en prisión. Porque Iñaki no sólo ha pedido perdón en alto, antes tuvo que empatizar con el “enemigo”, entenderlo y perdonarlo. El mismo proceso que espero estén sufriendo hoy muchos vascos, madrileños, andaluces, catalanes, gallegos...

Hubo momentos preciosos en esta entrevista, momentos que hicieron emocionarme, como cuando Iñaki pidió perdón a sus víctimas con el corazón en la mano, o como cuando criticó que siguieran persiguiendo a la mujer de una de las víctimas. En otros momentos incluso me reí con Iñaki, como cuando contaba haberse casado con una gaditana. ¿Quién me diría que podría reírme de los comentarios socarrones e irónicos de un ex terrorista? No es difícil, porque Iñaki es una persona, igual que yo, pero décadas de odio son difíciles de superar, incluso para los espectadores ajenos a este conflicto. Gracias a Salvados se ha difuminado ese odio que sirve de combustible para la violencia en el imaginario de muchos ciudadanos.

Ayer se puso en relieve la importancia de la empatía, del ponerte en lugar del otro. Iñaki Rekarte es un ser humano normal que de joven ante tanta brutalidad policial y propaganda sesgada ultranacionalista acabó en una banda terrorista matando a gente inocente. Un ser humano que no sólo se ha arrepentido, sino que dejó atrás todo el odio y aprendió a querer al ser humano como tal, sin importar sus apellidos o su lugar de nacimiento. ¿Por qué no intentamos ser todos como Iñaki Rekarte? ¿Por qué no perdonamos y cerramos heridas? Yo por mi parte si veo a Iñaki por la calle no dudaré en acercarme, darle la mano y agradecerle el acto de valentía que ayer ejerció en pos de la paz y el entendimiento.

A Jordi Évole y el equipo de Salvados sólo me queda agradecerles, como siempre, que sean los únicos periodistas de verdad en este país.

Artículo publicado en El Boletin:

Salvados Iñaki Rekarte: una reconciliación televisada (El Boletin)

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