8
Mar 16

Otro 8M sin igualdad

Otro 8 de Marzo. Otro día de la Mujer que pasa por nuestro calendario sin que las cosas cambien.

Seguimos cobrando menos, un 18,9%, y los puestos de dirección siguen siendo para nosotras terreno vedado, habiendo solamente un 4% de directivas mujeres pese a que actualmente se licencian más mujeres que hombres en la universidad española, y con mejores calificaciones.

Seguimos ocupándonos casi en exclusiva de la crianza de los hijos, y lo que es peor, con una de las bajas por maternidad más precarias de Europa, de tan sólo 14 semanas.

Y el mayor drama de todos: pese a la Ley de Violencia de Género de hace 12 años, seguimos teniendo decenas de asesinadas por violencia machista: cincuenta y siete en 2015, once en lo poco que llevamos de año.

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Celebramos todos los años el Día de la Mujer, pero nada cambia. Nos dan una rosa, porque somos seres débiles, nos montan manifestaciones y actos, hacen homenajes a las grandes figuras del feminismo y llenan informativos con reportajes llenos de datos, pero, una vez pasa el día, nadie se acuerda de las injusticias que hoy se destacan. ¿Qué tal si nos ponemos manos a la obra el resto de 364 días del año?

Necesitamos revisar la Ley de Violencia de Género y ver en que falla, porque obviamente es insuficiente a la hora de acabar con la lacra de la violencia machista.

Necesitamos legislar para que los salarios de las mujeres jamás sean inferiores que los de los hombres, así como obligar a las empresas a tener cifras paritarias en todos sus puestos.

Necesitamos también, no sólo las mujeres, sino los hombres también, bajas de maternidad y paternidad más amplias y compartidas de forma obligatoria. Que la crianza de nuestros hijos sea de verdad cosa de dos, y no siempre recaiga en nuestras espaldas.

Necesitamos una educación que instruya a nuestros jóvenes sobre la importancia y necesidad de tener una sociedad igualitaria: en colegios, institutos y universidades. Para eso también necesitamos profesores que no relaten temarios como loros, sino profesores concienciados y comprometidos que se crean sus propias enseñanzas.

Necesitamos también menos programas, películas y anuncios que cosifiquen a la mujer y la releguen exclusivamente al terreno de la sexualidad.

En resumidas cuentas, necesitamos trabajar día a día en traer la igualdad a la sociedad, pero no con palabras, sino con leyes y formación. Y sobre todo, tenemos que ser nosotras las que nos empoderemos y luchemos de forma activa por ello, porque no se puede crear un marco igualitario que nos tenga en cuenta si no es a partir de nuestras propias manos.

Artículo publicado en El Boletin:

Otro 8M sin igualdad

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